https://www.ketapuestes.es/

Mostrando entradas con la etiqueta aceite. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aceite. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de mayo de 2019

Mitos sobre el CBD



El CBD o cannabidiol ha cambiado las reglas del juego de la industria cannábica en los últimos años, un compuesto de la marihuana que contiene múltiples propiedades a nivel medicinal y aporta algunas ventajas también a nivel recreacional
Este cannabinoide no solamente ha impulsado la regulación del cannabis en muchos Estados y países, sino que además ha modificado el paradigma de consumo.
Como suele suceder cuando algo se pone de moda, han surgido muchos mitos y falsas creencias alrededor de este compuesto que conviene clarificar. La clave para un consumo más consciente y responsable es la información, en este post aclaramos qué hay de cierto en los mitos más extendidos sobre el CBD.

Mito 1: El CBD no produce ningún efecto en nuestra psique

Es muy común describir el CBD como un compuesto no psicoactivo, nosotros mismos utilizamos este término, pues es la manera más sencilla de dar a entender que este cannabinoide no provoca el "colocón" que asociamos a la marihuana y cuyo responsable es el THC. Pero en realidad, siendo más precisos, el término "psicoactivo" hace referencia a cualquier sustancia química que ejerza un efecto sobre el sistema nervioso central y provoque alteraciones en sus funciones.
Está demostrado que el CBD no produce alteraciones en las funciones motoras o en la percepción de la realidad (como sí lo hace el THC). Sin embargo, se ha probado que el CBD es ansiolítico, anti-psicótico, y que eleva el estado de ánimo. Por tanto, sí que tiene impacto sobre la psique, aunque no produzca un efecto intoxicante.
 Investigación de la planta del cannabis

Mito 2: EL CBD es medicinal y el THC recreacional

Esta es una de las falsas creencias más extendidas, en realidad múltiples estudios avalan las aplicaciones del THC en el campo medicinal, así como también las del CBD. A su vez, el CBD también se utiliza en el ámbito recreacional, pues las variedades ricas en CBD producen un efecto psicoactivo más sostenible. Si bien es cierto que el CBD por sí solo no produce ese efecto intoxicante que relacionamos con la marihuana, en combinación con el THC, ejerce un efecto modulador sobre este y abre la posibilidad a diferentes experiencias psicotrópicas.
 Cannabis medicinal

Mito 3: El CBD es sedante

El CBD en sí no es sedante. No hay que confundir su efecto ansiolítico con un efecto sedante o narcótico. En realidad, algunos estudios apuntan a que el CBD podría provocar un efecto "activador" o energético. Es posible que esta confusión se haya originado porque la mayoría de variedades ricas en CBD contienen altos niveles de Mirceno, un terpeno que sí posee propiedades sedantes. El cannabidiol en sí aislado no provoca somnolencia, es más, algunos pacientes en estudios clínicos han asegurado que se sentían más despiertos cuando consumían altas dosis de este cannabinoide.

Mito 4: El CBD obtenido del cáñamo es menos efectivo que el que proviene del cannabis

El CBD es un cannabinoide y su calidad no varía según la fuente de la que se extraiga. La molécula en sí será la misma si hacemos una extracción de flores de cáñamo o de variedades de marihuana ricas en CBD. La diferencia puede estar en los niveles de concentración de CBD resultantes, es decir, en la cantidad de CBD que tendremos en los dos aceites al final del proceso. En este caso sí que es más que provable que la mejor opción sea extraer el CBD de una variedad de cannabis rica en CBD. La razón es sencilla, gracias a los procesos de breeding realizados en algunos bancos de semillas, estas variedades poseen niveles de CBD mucho más altos que los de la planta del cáñamo.

Mito 5: EL CBD no tiene efectos secundarios

El CBD sí que puede producir efectos secundarios tales como cansancio, diarrea o cambios en el apetito y el peso. La confusión reside en que estos efectos han demostrado ser mucho más leves que los de otros medicamentos que se utilizan en el tratamiento de algunas enfermedades como la epilepsia, donde el CBD ha demostrado ser muy efectivo. Por tanto, este cannabinoide sí que produce efectos secundarios, aunque su rango de seguridad sea muy alto incluso en dosis elevadas.

Mito 6: El CBD lo cura todo

Como cualquier producto que se pone de moda, corre el rumor de que el CBD es un potente "curalotodo". No es cierto. Si bien se ha demostrado que el CBD posee importantes propiedades medicinales que pueden ser muy útiles para tratar diferentes enfermedades, este cannabinoide no es el santo grial de la salud. Como cualquier otra sustancia o medicina, es efectivo para el tratamiento de ciertas dolencias, no es una molécula mágica. Antes de comenzar cualquier tratamiento con CBD hay que acudir a un médico para que evalúe los posibles beneficios que este cannabinoide puede aportar a cada paciente, así como la dosis recomendada. Si por el motivo que sea, esto no fuera posible, recomendamos fervientemente buscar información en fuentes fiables sobre los usos, propiedades y aplicaciones del CBD.



sábado, 9 de febrero de 2019

Cáñamo, la planta de los mil usos



La literatura sobre el cáñamo es rica y extensa, tanto amantes como detractores han dejado claro que es una planta que levanta pasiones.
La sustancia psicoactiva que contiene, es de las más adictivas, aunque según estudios científicos sus efectos sobre el organismo es menor que otras drogas legalizadas como el alcohol o el tabaco.
Al margen de polémicas es indiscutible su utilidad y versatilidad en sectores tan dispares como el de la alimentación o la industria del automóvil donde evidentemente se utiliza con la sustancia psicoactiva desactivada.
Se conoce el cultivo del cáñamo desde hace más de 5.000 años, se ha encontrado fibra de cáñamo en restos de localizaciones Euroasiáticas. Antes de su prohibición mundial, el cáñamo era una planta que se cultivaba no sólo por sus propiedades para alterar la conciencia , sino por los beneficios que se obtienen de las semillas, la pulpa y la fibra, se contabilizan alrededor de los 20.000 diferentes usos.
Esta planta que en el siglo XVI alcanzó su cenit y que lentamente con la entrada en el mercado de los productos sintéticos fue destituida, está resurgiendo de nuevo por motivos ambientales, económicos y sociales En los últimos años se calcula una superficie cultivada de 60.000 hectáreas repartidas por China, India, Rusia, Canadá, algunos países europeos, donde está subvencionada y Estados Unidos que tiene unas normas muy estrictas para su cultivo.


Plantacion de Cañamo en EEUU

Las técnicas de cultivo son muy similares a las usadas en agricultura ecológica, se cultiva en secano y en regadío no es exigente con el suelo, es un buen cultivo para rotación y es una planta resistente a plagas y enfermedades, por lo que no precisa plaguicidas.
Beneficios medioambientales
Los beneficios ambientales son evidentes, los residuos de su producción son totalmente biodegradables y los productos elaborados con cáñamo pesan un 30% menos que los elaborados con materiales de similares características.
Los motivos económicos para utilizar el cáñamo radica en que las industrias cada vez pagan más por los residuos que generan y en que el transporte es un coste significativo añadido a cada producto.
Productos elaborados con cáñamo
Del cáñamo se obtiene principalmente granos y fibras a partir de los cuales se elaboran todo tipo de productos. Unos más conocidos y utilizados, otros recién llegados al mercado y otros muchos en fase de experimentación.


Productos derivados del Cañamo 

Alimentación animal: Semillas o granos.
Alimentación humana: aceites, pasta y productos de confitería, harinas, salsas Bebidas: cerveza, infusiones, refrescos.
Cosmética natural: Cremas, champús, geles.
Medicamentos: cuyas propiedades han sido reconocidas en los últimos años por la comunidad científica.
Limpieza: detergentes, insecticidas.
Compuestos para la industria del automóvil: pastillas para frenos, carrocerías
Bioconstrucción: aislante térmico, materiales de construcción
Ganadería: acolchado para animales
Textil y complementos: todo tipo de prendas y accesorios
Agricultura: abono fertilizante, plaguicida natural
Hogar: colchones, sillones, tintas, pinturas
Industria: combustible biomasa, cordelería, fibras y pasta de papel

Productos elaborados con cañamo 

viernes, 5 de octubre de 2018

Los beneficios del CBD para proteger nuestro sistema cardiovascular


 







  • La principal causa de muerte en todo el mundo son las enfermedades cardiovasculares que se producen por una inflamación de los tejidos del sistema circulatorio.
  • Para su prevención, el cannabidiol puede convertirse en un gran aliado gracias a sus efectos antinflamatorios.
  • Además, estudios en animales han certificado que tomar CBD ayuda a una mayor y más rápida recuperación del tejido cardiaco tras infartos, o del sistema después de un ictus.
El sistema cardiovascular está formado por el corazón y los vasos sanguíneos que transportan la sangre por todo el cuerpo. Cuando este sistema deja de funcionar correctamente puede provocar un ataque cardíaco, en el que muere una zona del miocardio (parte muscular del corazón), o un derrame cerebral, que se ocasiona por la obstrucción o ruptura de los vasos sanguíneos, que evita que lleguen los nutrientes necesarios a las células del cerebro.
 
En la mayoría de los casos, los problemas vienen provocados por algún tipo de inflamación. Ante ello, varios estudios científicos han demostrado que el CBD tiene efectos antinflamatorios que son capaces de proteger los tejidos del sistema cardiovascular. Uno de ellos, elaborado por un equipo internacional de investigadores de Estados Unidos, Israel, Hungría, Suiza y Taiwán, certificó que esta sustancia ayudaba a mejorar la miocarditis, la inflamación del músculo cardíaco. Según las pruebas realizadas en ratones, el tratamiento crónico con CBD atenuaba la inflamación al reducir la presencia de linfocitos CD3 y CD4. Así disminuía el riesgo de que la insuficiencia cardiaca se agravara y se facilitaba la recuperación del estado normal.

En ese sentido, otro estudio anterior, elaborado por científicos chinos demostró que el CBD también influía en la recuperación del infarto cardiaco. Tras realizar ensayos en conejos, se observó que aquellos animales a los que se les suministraba CBD después de padecer un infarto se recuperaban mucho más rápido que los que solo recibían placebo.

Clave contra el estrés o la obesidad

Aunque estos no son los únicos beneficios directos contra las enfermedades cardiovasculares que se encuentran en el CBD. Este compuesto también tiene efectos beneficiosos sobre los factores de riesgo de estas enfermedades, como el estrés.

Según un estudio elaborado por la Universidad de Nottingham y el centro de investigaciones biomédicas NIHR Oxford, el CBD reduce la presión arterial en reposo, así como su aumento en situaciones de estrés. Así se demostró tras suministrarlo a nueve voluntarios varones en diferentes momentos y ver cómo reaccionaban en comparación con un simple placebo. Este estudio permite establecer conclusiones como que, al relajarse las paredes arteriales, disminuye la tensión dentro de los vasos sanguíneos y, por tanto, las arterias también están protegidas contra la inflamación.

Por otro lado, algunas investigaciones determinaron que el CBD tiene efectos sobre nuestro metabolismo y la obesidad, otro de los factores claves en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. En este sentido, podría ayudar a combatir esta última: en 2016 investigadores coreanos estudiaron los efectos de la sustancia en las grasas corporales y hallaron que el CBD estimulaba los genes y las proteínas que activaban la degradación y oxidación de la grasa, mientras ralentizaba la generación de otras que la generaban. Además, este compuesto aumentaba el número y la actividad de las mitocondrias (las encargadas de suministrar la mayor parte de la energía necesaria para la actividad celular), lo que, además de tener más capacidad para quemar calorías, generaba más energía y ralentizaba el envejecimiento. 

Todo esto ocurre, según la propia investigación, porque el CBD es capaz de convertir el tejido graso de color blanco en otro de color pardo mucho más beneficioso. Varios estudios en animales han demostrado que aumentar este tipo de grasa en el cuerpo (también conocida como 'grasa buena') los hace más resistentes a la diabetes y a otras anomalías relacionadas con la cantidad de lípidos en la sangre como el hipotiroidismo o la anemia. 
Ante las voces negativas que ven al cannabis como un riesgo para la salud, también se han hecho investigaciones. En un reciente análisis, varios expertos estadounidenses examinaron los resultados de 24 investigaciones llevadas a cabo entre 1975 y 2017 para ver cuál era el papel del cannabis en las enfermedades cardiovasculares. Los resultados determinaron que el efecto de la marihuana como desencadenante de infartos de miocardio o accidentes cerebrovasculares no estaba claro, ya que las evidencias científicas eran insuficientes.

El riesgo de las altas cantidades de THC

Sin embargo, la marihuana no solo está compuesta por CBD. El tetrahidrocannabinol, más conocido como THC, es otra de sus sustancias principales, y también tiene sus implicaciones. En este sentido, son varios quienes alertan de que es negativo para el corazón y el resto del sistema cardiovascular. Sin embargo, todo depende de la cantidad.

El THC, al igual que el CBD, puede activar los receptores CB2, que se encuentran principalmente en las células autoinmunes de nuestro cuerpo. Esto supone que también puede ayudar a reducir la inflamación y la presencia de radicales libres (moléculas altamente reactivas) que aumentan el riesgo de ataques al corazón o derrames cerebrales. Además, su activación, ante estos accidentes, reduce la magnitud del daño.

Sin embargo, el THC no solo activa estos receptores, sino también los CB1. Estos se encuentran por todo el sistema cardiovascular del cuerpo: desde el músculo cardíaco y los vasos sanguíneos hasta los nervios del cerebro que controlan la frecuencia cardiaca. En este caso, su activación permite disminuir la presión arterial; sin embargo, su efecto no es siempre beneficioso. Por ejemplo, en dosis altas, el efecto del THC sobre los receptores CB1 anula el provocado sobre los CB2 y puede ocasionar el efecto contrario.
 
La activación de los CB1 puede provocar que se empiece a acumular placa en las arterias. Esta placa consta de grasas, colesterol y otras sustancias nocivas que dañan las paredes de estos vasos sanguíneos. En su rescate acuden células inmunes llamadas macrófagos que tejen una pared auxiliar. Sin embargo, la activación de los CB1 provoca que también estas células se vean perjudicadas por la alta creación de colesterol 'malo'.
De este modo, cuando queramos consumir una variedad que proteja nuestro sistema cardiovascular, lo mejor será elegir semillas con alto contenido en CBD y escaso THC. De lo contrario, los beneficios de los que podremos disfrutar gracias a las bondades del CBD quedarán ocultos por la peor parte del tetrahidrocannabinol. Además, son muchos los expertos que recomiendan utilizar cápsulas o aceites de cannabidiol que, en estos casos, permiten aprovechar al máximo las cualidades protectoras de la marihuana.


Fuente: Dinafem.org
Fuente: Cannabis magazine